1.
Es un ser humano en permanente búsqueda de crecimiento personal
2. Se identifica plenamente con la filosofía Marista llegando
a vivenciar un estilo de vida, caracterizado por el espíritu
de familia, sencillez de vida, amor al trabajo, espíritu Mariano,
espíritu solidario, compromiso responsable con el entorno natural
y con un espíritu renovador.
3. Ama a todos los estudiantes por igual.
4. Practica la pedagogía de la presencia.
5. Trata a los estudiantes con sencillez, mediante una relación
auténtica y directa.
6. Tiene a María como modelo.
7. Es idóneo profesionalmente y se capacita continuamente.
8. Educa con el testimonio.
9. Es una persona de grandes principios y valores morales.
10. Trabaja con los niños y los jóvenes en el proyecto
de transformar la sociedad en un mundo mejor.
11. Es padre-madre-hermano-hermana-amigo-amiga de sus estudiantes.
12. Es solidario con sus compañeros.
13. Es prudente: corrige personal y fraternalmente.
14. Actúa con equidad, imparcialidad y transparencia.
15. Tiene la capacidad para formular las críticas de manera
constructiva con actitudes de diálogo, tolerancia y rectificación
de errores.
16. Siente como propio el colegio, proyectando siempre una imagen
positiva.
17. Se compromete con todas las actividades educativas emprendidas
por la Institución.
18. Logra un óptimo nivel de autoridad frente a sus alumnos
por ser modelo en el desempeño de sus funciones, partiendo
del respeto y la tolerancia como base para una convivencia armónica.
19. Mantiene en todo momento control en sus actuaciones, evitando
discusiones en estado emocional alterado, que propendan por la concertación
democrática y participativa.
20. Respeta y hace respetar los canales regulares existentes en la
institución para solucionar los problemas en forma oportuna.
21. Cumple con la jornada laboral asignada y es puntual en sus clases
y actividades.
22. Posee un alto nivel de autoestima que al proyectarlo al educando,
despierta y fomenta en él su propia autovaloración para
adquirir seguridad en sí mismo, madurez y autonomía
moral e intelectual.
23. Fundamenta las relaciones con sus educandos en el afecto, la ternura
y el respeto mutuo, manteniendo un equilibrado principio de autoridad.
24. Es un intelectual que ama su trabajo, agente de cambio eficiente,
capaz de estimular en los educandos el sentido crítico y la
construcción del saber.
25. Es coherente con su credo y respetuoso del credo del otro.
26. Es creativo buscando permanentemente innovación y mejoramiento
en los procesos pedagógicos que lidera.